(...)
- Y sabes una cosa… nunca insulté a nadie, y creo que tú tampoco, pero a lo mejor toda esa gente hubiera preferido los insultos a lo que les dimos finalmente.
- ¿Y qué crees que les dimos?
- Indiferencia. Hacer como que no existían, incluso con los que nos llevábamos bien en el colegio. Abandonamos a su suerte a personas que necesitaban ayuda en un momento realmente importante.
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