25 de junio de 2014

algunas canciones que me gustan


la música es el lenguaje más inesperado del mundo. la música lo abarca todo, desde lo más puro a lo más siniestro, desde lo más bondadoso a lo más malvado. la música, esa que siempre está allí, esa que te une a personas, a momentos y a sentimientos. esa con la que recuerdas y no olvidas jamás, porque hay cosas que te grabas a fuego, y una canción te ayuda a recordar aquél momento y a que la llama del momento vuelva a surgir.

con toda música habida y por haber, es imposible seleccionar dos personas que piensen en la misma canción con la que irían al altar, con la que bailarían hasta caer rendidos, con la que amarían, o incluso con la que odiarían. una canción puede significar lo más importante para una persona y lo más odioso para otra. y las dos cosas serán completamente ciertas. porque la música llega directamente a los sentimientos.

no te fíes jamás de una persona que no escuche música, que no tenga una canción favorita, que odie todas o cada una de las canciones del mundo por ser música. porque si en su vida no hay música, eso es porque su mundo está vacío.

esto no son mis canciones preferidas (cada vez creo menos en que haya una canción preferida, y lo dice alguien que ha idolatrado muchas canciones), ni las canciones que me han cambiado la vida; no es la típica lista que todo el mundo hace (y yo me incluyo) en algún momento, o en todo momento, de las cosas a las que le recuerdan esto o lo otro. estas son canciones que me gustan, sin más: canciones que recuerdo de malos y de buenos momentos y que, da igual lo viejas o extrañas que sean, son grandes canciones que me siguen erizando el vello cada vez que el spotify decide que las toca salir. algunas me recuerdan a personas, otras a momentos de mi vida, y otras sencillamente me gustan sin otro motivo de ser canciones que he escuchado y que me gustan.

Asfalto - El viejo
Porque dicen muchas cosas que no he podido olvidar desde la primera vez que la escuché.



Johnny Cash - Hurt
una de las primeras canciones que me hizo llorar.



White Stripes - Seven Nation Army
Porque mola un cojón. y punto.



Uriah Heep - Easy Livin'
Qué queréis que os diga... si la escuchas en directo ya no puedes vivir sin ella.



Mando Diao - Sheepdog
Para bailar, para disfrutar, para agotarte bailando, para perder la compostura y para declararte a alguna mujer si es necesario... esta canción vale para todo, coño.



Bloodhound Gang - The bad touch
Esas canciones que siendo joven escuchas una vez y tienes toda tu vida el sonido en la cabeza... y cuando eres adulto la encuentras de casualidad, ves el vídeo, lees la letra... y para qué decir nada más.



Bryan Addams - Have you ever really love a woman
Porque soy un puto moñas. Y punto.




Nirvana (cover de David Bowie) - The man who sold the world.
Hace relativamente poco descubrí esta canción, viendo un capítulo de Fringe. La original, una canción que me dejó impactado. Buscándola, justo ahora, descubrí este cover. Y me gusta más todavía que la original. Sacrílego, puede. Pero me da igual. A mí me gusta, eso es lo que importa, ¿no?.



The Beatles - with a little help from my friends
No, la canción no es de Joe Cocker. Aunque sea mejor que la original, esta también es imprescindible. Por qué será que cada vez me gustan más los Beatles.



Juan Pardo - Anduriña
Porque me recuerda a alguien que ya no está




The Rolling Stones - Paint it black
la primera canción que alguna vez escuché de los Rolling Stones. Y sigo sin escuchar otra mejor.



Marvin Gaye & Tammi Terrell - Ain't no mountain high enough
Me gusta, sin más.




es una buena idea hacer listas de canciones sin pretensiones y sin intentar darlas una coherencia interna. es más, creo que el único tipo de listas de canciones que voy a hacer a partir de ahora es de canciones que me gustan. porque es la única coherencia que creo que necesitan.

15 de junio de 2014

cordura


A veces hacen falta razones para mantener la cordura. Como aquella vez que miraste a través de la ventana y solo viste coches aparcados y cubos de basura en la calle. Y te diste la vuelta y supiste que no estabas solo. Y que la vida no es el valle de lágrimas que nos quieren vender para que comulguemos con ruedas de molino con toda la miseria ética, moral y ciudadana que nos ofrecen a cada instante.

Vivir es duro y difícil, pero siempre hay un momento en el que te tienes que parar, respirar y saber que mañana será un nuevo día y que tendrás a toda tu gente a tu lado, porque es tu gente y es quien está a tu lado en las duras y en las maduras. Y por muy duras que sean a veces, ahí van a seguir.



Una vez comulgué más de lo que casi nadie hubiera aguantado. Y el odio que tuve tanto por un trabajo como conmigo mismo, hoy lo he convertido en poco más que pena porque exista gente así en el mundo. Quizá sea porque desde entonces mi vida comenzó a cambiar de forma que hoy en día me sigue pareciendo imposible en muchos sentidos. Y aunque sea cierto que si algún día me vuelvo a encontrar con esa persona la saludaré, también le entregaré una tarjeta de visita de mi empleo actual. Para explicarle que el mundo no es el valle de lágrimas que me hizo vivir durante un tiempo, sino que en ocasiones las cosas pasan. Y para darle en el morro y que descubra que hay un mundo diferente.

Comulgué demasiado. Pero aprendí mucho más. Del trabajo y de la vida. Con eso me quedo. Y con la gente que me apoyó ese tiempo.

4 de junio de 2014

no hay justicia

si hubiera justicia los cementerios estarían llenos de desgraciados, y vacíos de buenas personas.

si existiera dios las personas trabajadoras y honestas tendrían siempre otra oportunidad de salir adelante, y sus familias la oportunidad de estar a su lado otra vez.

pero el cáncer no entiende de justicia, y cada vez está más claro que dios no existe. Así que te vas, tú también, comido en pocos meses por una enfermedad que venciste ya dos veces. Y pienso en si alguna vez habrá algún tipo de justicia, que los justos puedan disfrutar del mundo que ayudan a mejorar y que los desgraciados sufran por colaborar en su destrucción.

deseo que tu mujer y tu hijo puedan volver a vivir después de tanto dolor. estaremos a su lado, al igual que tú estuviste a nuestro lado cuando el dolor de la pérdida nos hizo sufrir.

Descansa en paz, Carlos. No te olvidaremos jamás.

David.

1 de junio de 2014

personajes



No entiendo por qué existe gente así. En serio. Por qué la gente tiene que ocultar su personalidad. Por qué se engañan a sí mismos y a todo el mundo que les rodea a través de un endeble pero efectista guión. Por qué existe gente que se odia a sí misma tanto como para no mostrarse abiertamente. Sí, es gente que se odia a sí misma, por mucho que hablen de diferentes formas de ser en diferentes ambientes, o de mierdas similares. Cuando sabes cómo eres y te quieres y te respetas a ti mismo, a ti misma, te da igual lo que la gente opine de tu forma de ser, de tu forma de hablar, de tu forma de pensar. Serás el mismo con tus amigos que con tu familia o en el trabajo. Evidentemente, en diferentes ámbitos tendrás que contenerte en ciertos temas de conversación o en la vestimenta (no es bueno hacer chistes de Irene Villa o cantar cosas de Lendakaris muertos en según qué sitios, y si en tu curro tienes que llevar corbata, ya sabes lo que te toca), pero no te ocultas ni llevas una careta.

Dime, personaje, actor de tercera que se cree el George Clooney de dios sabe dónde, qué beneficio sacas aparentando ser un fucker, cuando lo que provocas, con tus frases hechas y tus miradas de condescendencia (excepto con tus jefes, a esos les tienes en altares, cosa que nadie más hace), no es más que situaciones de vergüenza ajena y risas a tus espaldas… y a veces incluso en tu cara de pánfilo. O dime, tía que vas de moderna, de guay, o de lo que quieras aparentar, qué ganas haciendo daño a la gente que tanto te ha querido. No os dais cuenta de lo ridículos que sois y del daño que podéis llegar a provocar a las personas que se creen que sois de verdad, y no los actores que realmente sois.

Es difícil entender por qué os odiáis a vosotros mismos, a vosotras mismas, para crear personajes que os sustituyan a los ojos de la gente. Sed vosotros mismos. Abriros a la gente, y seguro que todo os irá mucho mejor. Y si realmente sois tan odiosos e impresentables como creéis ser, estoy convencido que quitaros el disfraz os ayudará a cambiar. O al menos alguien os dará una bofetada tan fuerte en algún momento que seguro que os convencerá para ir a algún psiquiatra para espabilar o por lo menos para que os ayuden a convertiros en personas decentes con ayuda de pastillas de colores de esas.

Y no os olvidéis de otra cosa sobre vuestros guiones: las mentiras se acaban cazando. Más tarde que pronto, quizá, pero desde luego siempre acaban saliendo a la luz. Y ese día, vuestro guión dejará de tener sentido alguno. Y quizá tendréis que volver a empezar de cero.

Dejaros de intentar ser importantes por cosas que no sois, y sed normales por las cosas que sí que sois. Haceros ese favor. Y de paso, haréis un favor muy importante a toda esa gente que cree conoceros y estoy convencido que no se merece el daño que les estáis haciendo.