Alguien me escribió una vez que soy un soñador empedernido.... Qué suerte cuando hay gente que lo hace fácil
26 de noviembre de 2020
buscando patrones
20 de noviembre de 2020
toque de queda
13 de noviembre de 2020
un día como cualquier otro
y ves y no dejas de ver, y los días pasan y los acontecimientos se mecen sin prisa pero sin pausa.
y ahí sigues, miope y dolorido, y siempre te preguntarás por qué. aunque sepas la respuesta. lo importante no es la pregunta, ni la respuesta, son las heridas.
y esos ojos azules estrábicos desaparecen cuando no los ves, y ese pelo rizado ora suelto, ora moño, peinado o despeinado, se agita ante el movimiento de cadera, y tus gafas esconden la prosaica irrevocabilidad de una personalidad extraña y no siempre bondadosa. pero hoy teletrabaja, quizá, solo quizá, todo es de repente imprevisible y a la vez no.
y el ruido de unos tacones golpeando el suelo te despista y te sobresalta la última notificación; porque han muerto otras trescientas personas y a todo el mundo parece que le da igual. y a ti también, hasta que conoces a uno de ellos, aunque tampoco tanto, amigo no era.
y sudas y quien te mira tras la pantalla que tienes enfrente investiga dios sabe el qué, y de vez en cuando intenta descifrar tus maldiciones con sus enormes ojos, sedientos de unos conocimientos que estás ya harto de actualizar una y otra vez porque nadie se digna a hacerlo.
y una puta va sin mascarilla porque ya le ha pasado lo peor que le puede pasar.
y a tu jefe le da igual la mascarilla y grita por teléfono, en el trabajo nadie se contagia, y total, como sobran cuatro mil pronto habrá hueco para más como él. nunca hay suficientes jefes.
y el día pasa, uno más, y uno menos para el lunes, para la vacuna, para el fin del mundo. porque no todo se merece una cuenta atrás, tampoco las cosas que ya la tienen.
y ya has perdido la cuenta de las veces que has respondido no sé.