23 de octubre de 2015

La guerrera


El universo está lleno de pequeñas casualidades. Hace dos años y un día se fue de mi vida la que era mi última conexión con los años en los que puedes ser feliz y vivir sin grandes preocupaciones. Una persona que se fue y que era lógico que se fuera, pero que en su momento causó tristeza. Hoy todo es diferente.

Una nueva guerrera ha llegado a este mundo. Aun no la conozco, pero ha llegado pisando fuerte, adelantándose tres semanas, con ganas de demostrar quién es desde el principio.

Quizá me repita de lo que ya dije una vez, pero voy a ser sincero, Nayra, eres un motivo para luchar. Luchar por vencer a los imbéciles que me rodean y de los que hablé ayer, luchar para que tengas derecho a un mundo un poco más digno que el que nos ha tocado vivir. Y te lo digo cuando todavía ni siquiera sabes quién eres, y te queda mucho para entender este mundo; ahora mismo tu vida es agarrar el pezón de tu madre, dormir y llorar cuando estés incómoda.

Pero ahora mismo nuestra vida sois vosotros. Los que estáis por conocer este mundo y no tienen la culpa de nada. Poco podré hacer, pero todo lo que esté en mi mano para dejaros un mundo un poco mejor, no dudéis que lo haré.

Ahora descansa, pequeñaja, apenas tienes un día de vida y necesitas llorar, y comer, y dormir, y llorar muchos días y muchas noches; y aprender a manejar tu lengua y tus manos, y curiosear el mundo con tus ojos y aprender qué son los colores, los sabores y los olores; te agarrarás con fuerza a tu madre y sonreirás al ver a tu padre, y sus voces significarán para ti tus primeras sonrisas. Y con el tiempo aprenderás muchas cosas más, pero siempre recordaremos tu llegada, puñetera.

La guerra que nos vas a dar. Y ojalá que seas una guerrera de verdad, nerviosa, despierta e incansable. Conociendo a tus padres, no me extrañaría lo más mínimo.

Un beso, pequeñaja. Ya verás lo grande que te vas a hacer.



22 de octubre de 2015

un jueves como otro cualquiera...

La corrupción está mal, pero si nos ponemos a pensar en serio...

Han salvado este país...

Es INNEGABLE que este país ha salido adelante gracias a este Gobierno

Se está generando empleo, ¡y mucho!

Si no fuera por ellos esto sería Venezuela



El problema del PP es que han tenido demasiadas políticas de izquierdas, como subir los impuestos...

La economía está creciendo como hacía mucho que no hacía, eso es mérito de este Gobierno

Cuando las cosas van mal hace falta gente fuerte en los Ministerios que importan, Hacienda y Economía, el resto dan un poco igual, la verdad

Yo del Rivera no me fío, que tiene una pinta de izquerdista que no veas...

¿Empresas energéticas públicas? ¿Pero que queremos, acabar como Venezuela? [Por cada vez que se dice Venezuela, chupito de Jaggermeister]

El Coletas no tiene ni puta idea de lo que dice

Estos de Convergencia son una panda de corruptos que van de salvapatrias (sic)

La SECTA por aquí y la SECTA por alla

Pues hoy ha dicho el tío Fede que...

Tú les quitas los papeles y ni el Rivera ni el Pablo te saben debatir

Es que ser español está asociado con ser de derechas, y eso no puede ser

Rajoy sabía lo que había que hacer

El problema es que se ha vivido por encima de lo que se podía permitirse [mayestático siempre]

Lo importante es que venga inversión, y eso solo puede venir si sigue gente con las ideas claras

Todo el mundo (sic) está poniendo a España en un pedestal por las reformas que ha hecho


Y YO VOY Y ME CAGO EN DIOS EN CASA DESPUÉS DE ENVENENARME MIENTRAS ME MUERDO LA LENGUA.

Vivo fuera del mundo real. Trabajo con gente que empezó su carrera profesional cobrando más de 25 mil euros al año y muchos de ellos siguen viviendo en casa de sus padres. Trabajo con gente que tiene tantos nombres y tantos apellidos compuestos que los bordados de sus camisas parecen firmas decimonónicas. Trabajo con gente que jamás ha currado en el mundo real.

Y claro. Luego llego a mi casa y tengo que depurarme el veneno. Y hoy tengo agujetas y no me apetecía salir a correr.

No es ya derechas o izquerdas. Es justicia. Derecho a dignidad en el trabajo, que yo tengo, sí (aunque tenga que aguantar a tanto soplapollas, se sobrelleva bien, diez años tras una barra te enseñan muchas cosas), pero muchísima gente, seguro que mucho más válida que yo, la merece pero no la tiene. Amigos que están jodidos, con contratos de ETT y contratos temporales, con ERES y contratos de media jornada a los que amenazan con mandar a la cola del paro si no se quedan unas cuantas horas más por el bien de la empresa a coste cero. Ese no es el mundo en el que trabajo, pero es el puto mundo real que hay en este país. Un mundo de contratos basura y abuso al trabajador en aras de la tan manida y ficticia "recuperación".

Un crecimiento económico basado en el sector servicios, un sector procíclico que cuando de muestras de agotamiento volveremos a las andadas. Una prensa controlada por la Banca que, oh, casualidad, está volviendo a picar al rebaño con el ladrillo, el inefable ladrillo que nunca ha fallado. Y unas inversiones que consisten en qué, por favor, consisten en hacer hoteles y grandes centros comerciales que creen más empleo precario haciendo trabajar a la gente gratis los domingos (en Madrid tenemos el edificio España y la antigua sede de Banesto en Canalejas, y alguna más que de momento no digo).

Y mucha gente minimizando la corrupción institucionalizada del partido al cargo del Gobierno de este santo país. Una corrupción que consiste en quedarse con dinero de todos, ya sea directamente (aunque eso es más propio de etapas socialistas, tan tontos que ni robar bien saben, en serio) como de sofisticados sistemas de comisiones: me das la obra a mí, que es más cara que ninguno, y yo te doy el 3%, que tú me lo vas a pagar en uno de esos sobrecostes tan ricos. Pero también una corrupción que consiste en privatizar lo que no se puede privatizar y dárselo a tus amigos.

En las últimas elecciones generales el PP hubiera ganado aunque hubiera puesto una piedra a debatir con Rubalcaba. Y desde luego lo hubiera hecho mejor como Presidente del Gobierno, al menos hubiera hecho lo que todos esperábamos de ella: dar pedradas a diestro y siniestro. Del que nos gobierna, pues bueno, todos sabíamos lo que había, mejor dicho, lo poco que había.

Nadie niega que había que apretarse el cinturón, pero muchos tenemos la sensación que faltó equidad en los recortes. Se recortó en educación, el primer pilar de una sociedad democrática, y se recortó en sanidad (sobre todo en dependencia), generando más pobreza allá donde ya existía. Se recortó en igualdad, en mayores, en energías renovables, en I+D (¿quién necesita I+D teniendo mucho sitio disponible para amontonar ladrillos?). Se dieron tropocientos mil millones para rescatar Bankia o Caixa Catalunya y la mayoría de ese dinero lo vamos a perder, se ha emitido deuda pública para pagar una deuda generada por los especuladores de toda Europa que vieron una mina de oro en nuestra prima de riesgo (una estafa aun más grande que la del Euribor). Y no hay que olvidar que si hoy en día la economía crece es porque alguien abrió el grifo en el Banco Central Europeo y se puso a dar billetes como si no hubiera un mañana para incentivar la inversión y en consumo, aunque los Bancos prefirieron quedárselo más de dos años. Y como corten el grifo en los próximos tres años, más nos vale que los ladrillos que hemos construido sean resistentes para aguantar el temporal.


Hace falta invertir en industria pesada y en dignidad. Y que nuestros políticos conozcan el mundo real y no sean unos teóricos o unos funcionarios de facto (Pablo, Albert, que muy bien con el follonero el otro día, pero esto último va por vosotros dos).

Hoy no son sueños, sino pesadillas. Pero hay pesadillas demasiado duras, y pensar en otros cuatro años con el barbas y sus secuaces... Antes preferiría incluso cualquier unión de los otros tres partidos, CUALQUIERA. Aunque sean un liberal guapete con labia, un modelo de Kalvin Klein con una rosa en la mano y el hombre que ha quemado un capital político equivalente al 25% del electorado en un año. Y mira que los tres me dan un repelús que no es ni medio normal...

El 20 de diciembre tengo el miedo a que no vaya a cambiar nada.
#20D a Botar

Un libro: "Ensayo sobre la lucidez"

Música para bajar el mal humor:

18 de octubre de 2015

El bar del fin del mundo.




La impunidad de la libertad les hace felices, y el bar se llena de indeseables y de seres anacrónicos. Un genocida y un pederasta se toman juntos unas cervezas, uno fingió ser senil para librarse de un juicio por sus delitos y el otro compró su libertad por unas monedas; dos prostitutas juegan a las miradas con dos políticos que sonríen y aceptan, sacando los sobres que atestan sus bolsillos.

Una raya de heroína surge de la nada en el destartalado cuarto de baño, que se llena de mercenarios con balas de plata en la recámara y navajas vizcaínas en el tobillo. Un policía acepta un soborno, acepta un cigarro y acepta una nueva copa; el alcalde compra a dos hombres y una mujer de la oposición, y su guardaespaldas cae en la mesa, borracho de vodka y burundanga. La camarera mira, oye, sonríe y calla a cambio de propinas, sabiendo que el silencio es su única arma.

Monarcas cubiertos de oro que nunca se ganaron legítimamente y antiguos generales acusados de lesa humanidad entran ufanos y hablan en voz baja de aquella vez que pagaron una ínfima parte de lo que robaron aquel día a tantos infelices que una vez creyeron en ideales estúpidos y trasnochados y que murieron por un trapo de colores, o de aquellos niños soldados que tan baratos les salieron y tanto les ayudaron a ganar sus guerras a enemigos con menos infelices o con menos niños en sus filas.

Viejos enemigos pactan con el diablo cláusulas de inmortalidad y de eterna juventud a cambio de almas que nunca dejarán ser libres, y a su lado dos opositores planean golpes de estado junto a un ministro que negocia su jubilación mientras propone ideas e invita a una mística absenta más. Tres mujeres esconden terribles armas en sus bolsos e incitan a pobres desgraciados a descubrirlas, sabiendo que aquellos que la conozcan será lo último que hagan en sus vidas.

Y, en un momento dado, todos levantan sus copas al unísono y brindan por su felicidad, por un pasado que siempre terminarán negando y por un futuro que saben que seguirá bajo su control.

1 de octubre de 2015

jueves


Estoy hasta la punta de la polla de fachas. Estoy harto de esos perdonavidas que defienden al Herrera (ese hombre que en diez años pasó de comerle el rabo a Zapatero a comérselo a Rajoy) como el mejor periodista de este país, que lo defienden con el chascarrillo de "la secta", creyéndose no solo graciosos sino pensando que ofenden. No ofende quien quiere sino quien puede. Y usted no me ofende, más que nada porque a mí la sexta me importa un pimiento y esos chascarrillos están tan oídos que ya solo dan vergüenza ajena.

Y usted, pues la verdad que también me importa un pimiento, y también me importa una mierda su BMW o su A3, tanto que me vacila que mi León esto y mi León lo otro. Me hace el mismo servicio y me ha costado la mitad, y todo porque yo quería un coche que me llevara y me trajera, y no algo para hacerme notar.

Estoy harto de tanto subnormal que se cree mejor que yo sin tener nada que los haga mejores que yo salvo el apellido. Tu tía está en la dirección del área, tu padre es el director de recursos humanos de la empresa, tu tía abuela fue directora del área de no se qué, tu otro familiar es el director de algo, tu padre es el director general de asesoría jurídica. Y llevas tres años en la empresa y no sabes poner un filtro bien en el Excel, no me toques los cojones.

Vuestros apellidos os hacen mucho mejores, quizá, pero solo os hacen mejores cuando demostrais que sois unos completos inútiles y vuestro papá, o vuestra tía, hablan con el jefe y les pide que se vayan moviendo a otros sitios donde no les conocen, porque esa es vuestra ventaja, vuestro dinero y vuestra red de seguridad. Sois muy españoles y muy libeggggales, pero en el fondo os la suda este país, solo sois españoles para llevar la bandera en unos tirantes (por favor, eso no es que sea facha, es que es HORTERA) y gritar vivaspaña en los partidos de fúmbol. Muy liberales, pero al final sois peores que las élites del partido comunista, endogámicas y demostrando que el individualismo, pilar del liberalismo económico que tanto defendéis de boquilla, es para los demás, vosotros tenéis que depender de otros para llegar a algo en la vida.

No creo yo que haya mucha gente que haya estudiado en una universidad privada y se haya ganado las cosas a pulso y no por obra y gracia de su apellido. Seguro que hay muchos, pero donde yo trabajo pocos o ninguno tienen ese mérito.

Yo no tengo red de seguridad.
Yo no tengo un apellido.
Yo no tengo un familiar director general.

Y por eso nunca seré como vosotros. Primero, porque alguno tendrá que trabajar cuando seais jefes. Y segundo, porque se puede ser de izquierdas y trabajar con corbata. Porque en eso consiste ser obrero. Y eso es lo que soy, el último eslabón de una cadena que no solo tiene jefes, jefecillos y sargentos chusqueros, sino que tiene eslabones compuestos por hijos y sobrinos, los cuales están tan fuertemente atados que sabes que si algún día tiene que sobrar alguien tú siempre estarás en la lista antes de ellos.

No pido Anarquía. No necesitamos eso. Lo único que necesitamos es coherencia y un poquito de justicia, para que realmente trabajen los que se lo merecen, y no los electricistas que tanto daño hacen, no solo en las empresas en las que trabajan, sino a este país que tanto dicen amar, pero que en el fondo se la suda.

Hoy dejo la canción a vuestra elección. El vals del obrero es demasiado típica, la verdad..
Salud y República
Y vete a votar el 20D, hay muchos parásitos que botar ese día.