22 de octubre de 2015

un jueves como otro cualquiera...

La corrupción está mal, pero si nos ponemos a pensar en serio...

Han salvado este país...

Es INNEGABLE que este país ha salido adelante gracias a este Gobierno

Se está generando empleo, ¡y mucho!

Si no fuera por ellos esto sería Venezuela



El problema del PP es que han tenido demasiadas políticas de izquierdas, como subir los impuestos...

La economía está creciendo como hacía mucho que no hacía, eso es mérito de este Gobierno

Cuando las cosas van mal hace falta gente fuerte en los Ministerios que importan, Hacienda y Economía, el resto dan un poco igual, la verdad

Yo del Rivera no me fío, que tiene una pinta de izquerdista que no veas...

¿Empresas energéticas públicas? ¿Pero que queremos, acabar como Venezuela? [Por cada vez que se dice Venezuela, chupito de Jaggermeister]

El Coletas no tiene ni puta idea de lo que dice

Estos de Convergencia son una panda de corruptos que van de salvapatrias (sic)

La SECTA por aquí y la SECTA por alla

Pues hoy ha dicho el tío Fede que...

Tú les quitas los papeles y ni el Rivera ni el Pablo te saben debatir

Es que ser español está asociado con ser de derechas, y eso no puede ser

Rajoy sabía lo que había que hacer

El problema es que se ha vivido por encima de lo que se podía permitirse [mayestático siempre]

Lo importante es que venga inversión, y eso solo puede venir si sigue gente con las ideas claras

Todo el mundo (sic) está poniendo a España en un pedestal por las reformas que ha hecho


Y YO VOY Y ME CAGO EN DIOS EN CASA DESPUÉS DE ENVENENARME MIENTRAS ME MUERDO LA LENGUA.

Vivo fuera del mundo real. Trabajo con gente que empezó su carrera profesional cobrando más de 25 mil euros al año y muchos de ellos siguen viviendo en casa de sus padres. Trabajo con gente que tiene tantos nombres y tantos apellidos compuestos que los bordados de sus camisas parecen firmas decimonónicas. Trabajo con gente que jamás ha currado en el mundo real.

Y claro. Luego llego a mi casa y tengo que depurarme el veneno. Y hoy tengo agujetas y no me apetecía salir a correr.

No es ya derechas o izquerdas. Es justicia. Derecho a dignidad en el trabajo, que yo tengo, sí (aunque tenga que aguantar a tanto soplapollas, se sobrelleva bien, diez años tras una barra te enseñan muchas cosas), pero muchísima gente, seguro que mucho más válida que yo, la merece pero no la tiene. Amigos que están jodidos, con contratos de ETT y contratos temporales, con ERES y contratos de media jornada a los que amenazan con mandar a la cola del paro si no se quedan unas cuantas horas más por el bien de la empresa a coste cero. Ese no es el mundo en el que trabajo, pero es el puto mundo real que hay en este país. Un mundo de contratos basura y abuso al trabajador en aras de la tan manida y ficticia "recuperación".

Un crecimiento económico basado en el sector servicios, un sector procíclico que cuando de muestras de agotamiento volveremos a las andadas. Una prensa controlada por la Banca que, oh, casualidad, está volviendo a picar al rebaño con el ladrillo, el inefable ladrillo que nunca ha fallado. Y unas inversiones que consisten en qué, por favor, consisten en hacer hoteles y grandes centros comerciales que creen más empleo precario haciendo trabajar a la gente gratis los domingos (en Madrid tenemos el edificio España y la antigua sede de Banesto en Canalejas, y alguna más que de momento no digo).

Y mucha gente minimizando la corrupción institucionalizada del partido al cargo del Gobierno de este santo país. Una corrupción que consiste en quedarse con dinero de todos, ya sea directamente (aunque eso es más propio de etapas socialistas, tan tontos que ni robar bien saben, en serio) como de sofisticados sistemas de comisiones: me das la obra a mí, que es más cara que ninguno, y yo te doy el 3%, que tú me lo vas a pagar en uno de esos sobrecostes tan ricos. Pero también una corrupción que consiste en privatizar lo que no se puede privatizar y dárselo a tus amigos.

En las últimas elecciones generales el PP hubiera ganado aunque hubiera puesto una piedra a debatir con Rubalcaba. Y desde luego lo hubiera hecho mejor como Presidente del Gobierno, al menos hubiera hecho lo que todos esperábamos de ella: dar pedradas a diestro y siniestro. Del que nos gobierna, pues bueno, todos sabíamos lo que había, mejor dicho, lo poco que había.

Nadie niega que había que apretarse el cinturón, pero muchos tenemos la sensación que faltó equidad en los recortes. Se recortó en educación, el primer pilar de una sociedad democrática, y se recortó en sanidad (sobre todo en dependencia), generando más pobreza allá donde ya existía. Se recortó en igualdad, en mayores, en energías renovables, en I+D (¿quién necesita I+D teniendo mucho sitio disponible para amontonar ladrillos?). Se dieron tropocientos mil millones para rescatar Bankia o Caixa Catalunya y la mayoría de ese dinero lo vamos a perder, se ha emitido deuda pública para pagar una deuda generada por los especuladores de toda Europa que vieron una mina de oro en nuestra prima de riesgo (una estafa aun más grande que la del Euribor). Y no hay que olvidar que si hoy en día la economía crece es porque alguien abrió el grifo en el Banco Central Europeo y se puso a dar billetes como si no hubiera un mañana para incentivar la inversión y en consumo, aunque los Bancos prefirieron quedárselo más de dos años. Y como corten el grifo en los próximos tres años, más nos vale que los ladrillos que hemos construido sean resistentes para aguantar el temporal.


Hace falta invertir en industria pesada y en dignidad. Y que nuestros políticos conozcan el mundo real y no sean unos teóricos o unos funcionarios de facto (Pablo, Albert, que muy bien con el follonero el otro día, pero esto último va por vosotros dos).

Hoy no son sueños, sino pesadillas. Pero hay pesadillas demasiado duras, y pensar en otros cuatro años con el barbas y sus secuaces... Antes preferiría incluso cualquier unión de los otros tres partidos, CUALQUIERA. Aunque sean un liberal guapete con labia, un modelo de Kalvin Klein con una rosa en la mano y el hombre que ha quemado un capital político equivalente al 25% del electorado en un año. Y mira que los tres me dan un repelús que no es ni medio normal...

El 20 de diciembre tengo el miedo a que no vaya a cambiar nada.
#20D a Botar

Un libro: "Ensayo sobre la lucidez"

Música para bajar el mal humor: