1 de octubre de 2015

jueves


Estoy hasta la punta de la polla de fachas. Estoy harto de esos perdonavidas que defienden al Herrera (ese hombre que en diez años pasó de comerle el rabo a Zapatero a comérselo a Rajoy) como el mejor periodista de este país, que lo defienden con el chascarrillo de "la secta", creyéndose no solo graciosos sino pensando que ofenden. No ofende quien quiere sino quien puede. Y usted no me ofende, más que nada porque a mí la sexta me importa un pimiento y esos chascarrillos están tan oídos que ya solo dan vergüenza ajena.

Y usted, pues la verdad que también me importa un pimiento, y también me importa una mierda su BMW o su A3, tanto que me vacila que mi León esto y mi León lo otro. Me hace el mismo servicio y me ha costado la mitad, y todo porque yo quería un coche que me llevara y me trajera, y no algo para hacerme notar.

Estoy harto de tanto subnormal que se cree mejor que yo sin tener nada que los haga mejores que yo salvo el apellido. Tu tía está en la dirección del área, tu padre es el director de recursos humanos de la empresa, tu tía abuela fue directora del área de no se qué, tu otro familiar es el director de algo, tu padre es el director general de asesoría jurídica. Y llevas tres años en la empresa y no sabes poner un filtro bien en el Excel, no me toques los cojones.

Vuestros apellidos os hacen mucho mejores, quizá, pero solo os hacen mejores cuando demostrais que sois unos completos inútiles y vuestro papá, o vuestra tía, hablan con el jefe y les pide que se vayan moviendo a otros sitios donde no les conocen, porque esa es vuestra ventaja, vuestro dinero y vuestra red de seguridad. Sois muy españoles y muy libeggggales, pero en el fondo os la suda este país, solo sois españoles para llevar la bandera en unos tirantes (por favor, eso no es que sea facha, es que es HORTERA) y gritar vivaspaña en los partidos de fúmbol. Muy liberales, pero al final sois peores que las élites del partido comunista, endogámicas y demostrando que el individualismo, pilar del liberalismo económico que tanto defendéis de boquilla, es para los demás, vosotros tenéis que depender de otros para llegar a algo en la vida.

No creo yo que haya mucha gente que haya estudiado en una universidad privada y se haya ganado las cosas a pulso y no por obra y gracia de su apellido. Seguro que hay muchos, pero donde yo trabajo pocos o ninguno tienen ese mérito.

Yo no tengo red de seguridad.
Yo no tengo un apellido.
Yo no tengo un familiar director general.

Y por eso nunca seré como vosotros. Primero, porque alguno tendrá que trabajar cuando seais jefes. Y segundo, porque se puede ser de izquierdas y trabajar con corbata. Porque en eso consiste ser obrero. Y eso es lo que soy, el último eslabón de una cadena que no solo tiene jefes, jefecillos y sargentos chusqueros, sino que tiene eslabones compuestos por hijos y sobrinos, los cuales están tan fuertemente atados que sabes que si algún día tiene que sobrar alguien tú siempre estarás en la lista antes de ellos.

No pido Anarquía. No necesitamos eso. Lo único que necesitamos es coherencia y un poquito de justicia, para que realmente trabajen los que se lo merecen, y no los electricistas que tanto daño hacen, no solo en las empresas en las que trabajan, sino a este país que tanto dicen amar, pero que en el fondo se la suda.

Hoy dejo la canción a vuestra elección. El vals del obrero es demasiado típica, la verdad..
Salud y República
Y vete a votar el 20D, hay muchos parásitos que botar ese día.