Dentro de poco cumplo veintinueve años. Veintitodos. La verdad es que es un número que me asusta un poco, ya que después vienen los treinta. Y siento que en mi vida todavía me quedan muchas cosas pendientes de esas que tendrías que haber hecho antes de cambiar de década.
Cierto es que he hecho muchas cosas en mi vida, y creo que la mayoría de ellas han sido positivas. No he dejado en mi vida grandes enemigos, aunque también es cierto que mis actos siempre han sido pequeños, humildes, y en muchas ocasiones, quizá demasiadas, han sido empequeñecidos, casi siempre por mi culpa, por no saber dar publicidad a mis actuaciones. Estamos en un mundo en el que prima más la publicidad que la calidad. Y así nos va, claro.
No creo que esté destinado a hacer algo grande en la vida. Pero sí estoy convencido que hay cosas que puedo hacer para dejar una pequeña huella en este mundo con el alma cada vez más corrupta. Creo que con mis actos puedo dejar un mundo un poco mejor. Donar a algunas ONG en las que crea, por ejemplo. O ayudar desinteresadamente, algo que no dudo en hacer, muchas veces a gente que sé que jamás agradecerá lo que hago. Pero me da igual. No soy un creyente hipócrita que hace buenos actos por miedo al castigo eterno, ni un cínico egoísta que, cuando hace un favor, se la apunte hasta necesitar que el favor sea devuelto con intereses que rocen la usura. Si me comporto así, es porque me siento bien conmigo mismo comportándome así, no por ninguna otra razón. Y quien bien me conoce sabe cómo soy.
También es cierto que he aprendido. 2013 aprendí, y 2014 he seguido aprendiendo. Ayudo sin esperar nada a cambio, pero tampoco estoy dispuesto a aguantar personas egoístas que solo piensan en sí mismas (ay, Reyes...). ¿me he endurecido? No lo sé. Pero si está claro que una cosa es ser bueno y otra es ser tonto.
Odio las listas de "cosas que hacer antes de", pero me apetece hacer una lista de cosas que todavía no he hecho, y me gustaría hacer en los próximos doce meses. Son poquitas cosas, la verdad, alguna sorprendente que una persona de veintinueve años no haya hecho, y otras quizá un tanto irreales. Pero me gustaría, dentro de doce meses, cuando esté a punto de cambiar de década, venir y decir "aquí están mis últimos doce meses". Y darme cuenta que todo está cumplido.
1. Quiero ir a un concierto de un grupo que no me guste nada con una chica que me guste mucho. Me conformaría con una película, pero si es un concierto, mucho mejor.
2. Quiero publicar algo de lo que he escrito. Me da igual que sea gratis. Y quiero mandar algo a un concurso literario y que tengan al menos la dignidad de contestarme que rechazan mi historia.
3. Quiero comprarme un traje negro y una corbata negra. E ir a trabajar como si fuera un personaje de Reservoir Dogs.
4. Quiero emborracharme en un país extranjero. Irlanda, a ser posible.
5. Quiero mandar a la mierda al menos a uno de tantos gilipollas que conozco que se compran un Audi o un BMW porque se creen lo mejor, cuando en el fondo no son sino unos mierdas.
6. Quiero abrazar a Daniel. Y besarlo. Y que me mire y se ría.
7. Quiero ver un partido del Real Madrid en el Santiago Bernabéu con mi padre y con mi hermano. Y si ya estuvieran mi tío y mi primo, valdría por dos.
8. Quiero montármelo en mi coche con una chica mientras suena de fondo esta canción:
9. Y por último... esta me la guardo para mí. Porque hay cosas que no se pueden contar ni siquiera en internet.
2015, veintinueve años. Creo que lo mejor está por llegar. O al menos, intentaremos que llegue.