7 de septiembre de 2022

el abrazo

Después de comer, la he acompañado a su edificio y hemos charlado un poco, poco relevante. Le he dicho que la veía muy bien y nos hemos reído un poco de alguna tontería, nada que señalar. 

Siempre nos despedimos, cuando estamos los dos solos, con dos besos. Cuando iba a dárselos, me ha abrazado y me ha dicho al oído "te quiero mucho, David". Y me ha dejado descolocado. Luego nos hemos dado los dos besos de rigor y nos hemos despedido.

Lleva un par de días algo floja emocionalmente, lleva consigo más responsabilidades de las que debiera por su situación familiar, y yo escucho e intento ayudar, siempre se me ha dado mejor ayudar a los demás que a mí mismo. La he animado e intentado darle otra visión, los amigos están para esto, supongo. Además, dentro de poco es "El Concierto", y anda inquieta y nerviosa, y con no pocas ganas de vivirlo, al igual que nosotros.

Evidentemente, este gesto no significa, o no tiene por qué significar nada. Pero no evita que me sienta descolocado. Por lo que me ha dicho, pero sobre todo por el momento, y por el lugar. 

Escribo esto porque quiero leer esto, dentro de uno, o de dos años, y recordar con nostalgia cuando una chica me abrazó y me susurró en el oído que me quería. Y recordar que algo bueno hice. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario