Alguien me escribió una vez que soy un soñador empedernido.... Qué suerte cuando hay gente que lo hace fácil
11 de diciembre de 2016
(2017) Despedida
Caminan hasta el lugar donde se encontraron por primera vez y donde se volverán a encontrar en unas horas, se despiden con un nuevo beso. A él le late el corazón, avergonzado por la confesión que realizó; ella, llegando a su piso compartido con una compañera de trabajo a la que encuentra en el salón, fumando en ropa interior y viendo un reality, nota una presión en el pecho, preocupada por la confesión de su viejo amigo.
- La golfa del vestido negro hace acto de presencia.
Mira a su amiga, y sonríe tristemente.
- ¿Qué tal la noche? Supongo que bien, aunque siendo la hora que es a lo mejor te ha echado de casa al despertar de la resaca…
- No, que va. Tenía que trabajar y nos hemos despedido aquí al lado, en Rubén Darío. Esta noche volvemos a quedar.
- Entonces, podemos decir que la casta Paloma se ha echado al fin un novio, ¿no?
Ella se encoge de hombros.
- No sabría de decirte. Quizá, pero él es… no sé, muy buen chico… quizá demasiado. Está jodido de dinero y por lo que me ha contado parece que le están explotando de más.
- Bueno, es la España de la zorra alemana y del tonto de Rajoy, ya sabes que las cosas van a funcionar así a partir de ahora.
Ella asiente y abre el bolso. Saca una caja de preservativos empezada y la ropa interior.
- Aunque decías que no, ahora no negarás que fue un buen consejo el de meter condones y unas bragas limpias en el bolso.
- Sí, la verdad.
- Entonces, ha sido una buena noche, ¿no?
Se levanta sin responder a la pregunta. Mete en el cesto de la ropa delicada la ropa interior, se quita el vestido negro y lo mete directamente en la lavadora. Se lava la cara en el cuarto de baño y en su habitación se tira sobre la cama, aun cansada. Antes de darse cuenta queda dormida.