Y una sonrisa cerrada, enigmática, sarcástica.
El semáforo cambia de color y comienza a caminar a toda prisa, y cuando desaparece rumbo Gran Vía te concede una mirada de reojo antes de proseguir su camino.
La última vez que la verás en tu vida. Aunque tardarás en olvidarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario